Pagos digitales
Cómo la colaboración entre PingPong y Visa está redefiniendo los procesos de pago globales de las empresas
PingPong y Visa lanzaron la solución Card to Account Payment Solution, que intenta resolver el problema de la falta de compatibilidad entre las tarjetas comerciales corporativas y los métodos de cobro de los proveedores, y aportar mayor eficiencia y menos fricción operativa a los pagos B2B transfronterizos.
Cómo la colaboración entre PingPong y Visa está remodelando los procesos globales de pago de las empresas
En el sistema global de pagos empresariales, la mayor fricción a menudo no proviene de la voluntad de pagar, sino de la desalineación entre el método de pago y la capacidad de aceptación del proveedor. PingPong ha lanzado recientemente, en colaboración con Visa, Card to Account Payment Solution, con el objetivo de resolver este dolor de cabeza de los pagos B2B, de larga data: las empresas pueden seguir utilizando sus tarjetas de crédito corporativas existentes para realizar pagos, mientras que los proveedores no necesitan aceptar pagos con tarjeta y, aun así, pueden recibir fondos mediante una transferencia bancaria estándar. Para los equipos financieros distribuidos en distintos mercados y sistemas, este modelo de “pago desde la tarjeta, cobro en la cuenta” representa una actualización pragmática de la infraestructura de pagos digitales.
Esta solución está dirigida principalmente a los equipos financieros de empresas medianas y grandes, con especial foco en los pagos a proveedores transfronterizos, la gestión del capital de trabajo y la automatización de los procesos financieros empresariales. No está creando un escenario de pago completamente nuevo, sino que intenta reparar uno de los tramos más lentos y comunes de la cadena de pagos corporativos: las tarjetas comerciales ofrecen ventajas de pago aplazado y gestión de flujo de caja, pero muchos proveedores, especialmente en los mercados del Reino Unido y la Unión Europea, no aceptan pagos con tarjeta. La nueva solución de PingPong ofrece a las empresas una vía de pago más flexible bajo estas restricciones reales.
Contexto del sector
Durante mucho tiempo, los pagos corporativos han mostrado dos infraestructuras paralelas, pero no del todo compatibles: una es la red de tarjetas comerciales y la otra es el sistema de transferencias bancarias y pagos tradicionales por cuenta. Las tarjetas comerciales suelen considerarse herramientas de capital de trabajo, porque las empresas pueden liquidar después de la fecha de facturación, prolongando así el tiempo de retención de efectivo; sin embargo, en las compras reales y en los pagos a proveedores, muchos proveedores prefieren aceptar transferencias bancarias en lugar de pagos con tarjeta. El resultado es que las empresas, aunque poseen una herramienta de pago “más flexible”, no pueden utilizarla de verdad en la mayoría de los escenarios con proveedores.
Este problema es aún más evidente en los pagos transfronterizos. Los hábitos de pago de cada país, las reglas de liquidación, las divisas y los requisitos de cumplimiento pueden complicar las operaciones financieras de las empresas. Para las compañías que necesitan gestionar proveedores en varios países, múltiples monedas y ritmos de liquidación dispersos, la eficiencia en los pagos no solo afecta a los costes operativos, sino también a la seguridad del flujo de caja y a la estabilidad de la cadena de suministro. Precisamente por ello, el embedded finance, la payment infrastructure y la capacidad de liquidación en tiempo real se han convertido en áreas clave de desarrollo en el sector fintech en los últimos años.
El enfoque de PingPong pertenece a la innovación bancaria y de pagos centrada en la infraestructura. No pone el énfasis en la experiencia del consumidor, sino que se integra directamente en el flujo de trabajo financiero empresarial, reduciendo fricciones como el alta de proveedores, la conciliación manual y el cambio entre múltiples sistemas. Este tipo de capacidades es especialmente importante para las empresas que están avanzando en la digital banking y la automatización financiera.
Dinámica actual de desarrollo根据 información pública, la colaboración entre PingPong y Visa permite que su Card to Account Payment Solution cubra más de 170 países y más de 25 divisas, y admita distintos intervalos de velocidad de liquidación, desde liquidación el mismo día hasta T+2. Para los equipos financieros de las empresas, este alcance significa que la solución no solo es adecuada para compras locales, sino también para escenarios de pago a proveedores transfronterizos.
Una característica digna de mención es que esta solución no exige que los proveedores realicen onboarding adicional. Los proveedores siguen recibiendo fondos como siempre, mediante transferencias bancarias estándar; el cambio se produce en el lado del pago, donde las empresas pueden completar el pago con sus tarjetas de crédito comerciales existentes. Este diseño reduce el umbral de los efectos de red y también disminuye los costos de coordinación que suelen aparecer al introducir nuevos métodos de pago en la cadena de suministro.
Desde la perspectiva del despliegue, la solución puede utilizarse tanto a través del portal web de PingPong como mediante API, integrándose en el sistema ERP de la empresa y en la treasury management platform. Para las grandes empresas, esto es especialmente clave, porque una vez que el flujo de pagos se integra en los sistemas financieros centrales, resulta más fácil conectarlo con los procesos de aprobación, control presupuestario, conciliación y auditoría, formando un sistema de financial automation más completo.
Lucy Demery, responsable europea de Visa Commercial Solutions, señaló que este tipo de colaboración está expandiendo el valor de los commercial card rails más allá de los escenarios de aceptación tradicionales, con el fin de mejorar la seguridad de los pagos y optimizar la gestión del working capital tanto para compradores como para vendedores. Por su parte, David Messenger, CEO de PingPong International Business, definió este producto como una extensión de su embedded financial infrastructure, destacando sus casos de uso prácticos en los pagos comerciales globales.
Impacto en el sistema financiero
El valor central de este tipo de solución radica en mejorar la eficiencia de pago y la gestión de liquidez de las empresas. Para los compradores corporativos, pagar con tarjetas de crédito comerciales significa que la salida de efectivo puede aplazarse, y el informe señala que puede retrasarse en más de 45 días. En comparación con la transferencia bancaria directa, esto ofrece a las empresas un mayor colchón de capital circulante, con una relevancia especialmente práctica en entornos macroeconómicos inciertos y con costos de financiación elevados.
Para los proveedores, el mayor cambio no está en el método de cobro, sino en la certeza del cobro y la estabilidad del proceso. Dado que los fondos siguen llegando finalmente por transferencia bancaria, los proveedores no necesitan cambiar sus hábitos de cobro existentes ni asumir una carga operativa adicional por aceptar pagos con tarjeta. Este modelo reduce la fricción de la innovación en pagos y ayuda a aumentar la tasa de éxito de las transacciones sin modificar los hábitos de los usuarios finales.Para los bancos y las instituciones de pago, este modelo refleja cómo los pagos transfronterizos están pasando de una lógica única de “cuenta a cuenta” a una estructura de infraestructura de “coordinación de múltiples rails”. Las redes de tarjetas comerciales, la capacidad de adquirencia, la compensación de cuentas y la orquestación mediante API conforman juntos una nueva capa de pagos. Para los proveedores de infraestructura de pagos, quien pueda integrar mejor estos rails tendrá más probabilidades de obtener una ventaja sostenida en el ámbito de enterprise fintech.
Desde la perspectiva regulatoria, la participación de Visa en esto también demuestra que los productos de pago de nivel empresarial necesitan construirse cada vez más sobre el cumplimiento normativo, el respaldo de capital y la capacidad de cobertura global. Para los reguladores, el foco normalmente no será solo “si admite un nuevo método de pago”, sino que prestarán más atención a la transparencia de los flujos de fondos, el control contra el lavado de dinero, la gobernanza de datos y la solidez operativa en los pagos transfronterizos. A medida que la financial regulation sigue actualizándose, las plataformas que puedan incorporar el diseño de cumplimiento desde la estructura del producto tienen más facilidad para obtener el doble reconocimiento del mercado y de los reguladores.
Desafíos a los que se enfrenta
Aunque este modelo tiene una lógica comercial clara, no elimina todos los obstáculos en los pagos empresariales.
El primero es la integración tecnológica. Para las grandes empresas que ya operan complejos sistemas ERP, de compras y de tesorería, cualquier nueva capacidad de pago debe ser profundamente compatible con los procesos de aprobación, la gestión de cuentas y la contabilidad financiera. Si la integración del sistema es insuficiente, la empresa podría volver aún así a las operaciones manuales, debilitando las ventajas de la solución.
El segundo es la privacidad de los datos y la ciberseguridad. Los pagos empresariales implican datos financieros sensibles, información de contrapartes y flujos transfronterizos de fondos; cualquier vulnerabilidad de seguridad relacionada con API o portales podría amplificar los riesgos. A medida que aumenta la digitalización de los pagos, los costos de seguridad y cumplimiento normativo también subirán en paralelo.
El tercero es la incertidumbre regulatoria. Los escenarios de pagos transfronterizos y tarjetas comerciales implican simultáneamente reglas de múltiples jurisdicciones, y los requisitos de cada mercado para la liquidación de fondos, las normas de las redes de tarjetas, el cobro a proveedores y el tratamiento fiscal no son consistentes. Para un proveedor de infraestructura como PingPong, que cubre múltiples países y monedas, cómo mantener estándares de cumplimiento consistentes durante la expansión es parte de su capacidad operativa a largo plazo.
Por último, está el problema de la aceptación del mercado. Aunque la solución no requiere un onboarding adicional por parte del proveedor, si las empresas están dispuestas a cambiar sus procesos de pago existentes sigue dependiendo de una evaluación integral de eficiencia, costos y control interno. Es decir, este modelo resuelve el problema de la “disponibilidad”, pero si puede escalar o no todavía depende de si la organización financiera de la empresa está dispuesta a reestructurar sus procesos.
Perspectivas futurasEn los próximos tres a cinco años, este tipo de modelos de card-to-account, orquestación de cuentas y pagos embebidos podría convertirse en un componente importante de la infraestructura de pagos transfronterizos de las empresas. La razón es que las empresas no solo necesitan “pagos más rápidos”, sino también mejorar su capacidad de gestionar el flujo de caja sin alterar la experiencia de los proveedores. Las soluciones fintech que pueden satisfacer ambas necesidades suelen integrarse con mayor facilidad en los flujos de trabajo financieros reales.
A medida que real-time payments, open banking y embedded finance sigan evolucionando, la infraestructura de pagos empresariales dependerá cada vez menos de un único canal y pasará a una arquitectura multitrayecto paralela centrada en escenarios de uso. Las tarjetas comerciales ya no servirán solo para las compras tradicionales, sino que se utilizarán más para ampliar el working capital; los pagos desde cuentas tampoco serán solo “transferencias”, sino que se convertirán en un eslabón integrado en el ERP, las compras y las aprobaciones de pago.
Para los organismos reguladores, es posible que el foco futuro se concentre en la transparencia transfronteriza, la gobernanza de datos y la resiliencia operativa. A medida que los digital payments y la financial technology se integren en los sistemas centrales de las empresas, los marcos regulatorios también prestarán más atención al seguimiento de los flujos de fondos, la protección de consumidores y empresas, y la estabilidad de los pagos de la cadena de suministro.
En general, la colaboración entre PingPong y Visa no es solo un lanzamiento de producto, sino que refleja un cambio estructural en el mercado de pagos empresariales: el valor de las herramientas de pago ya no se mide solo por si una transacción se completa, sino por si pueden ayudar a las empresas a gestionar la liquidez con mayor eficiencia, a conectarse con los proveedores con menos fricción y a operar redes financieras globales de forma más segura.
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